jueves, 14 de agosto de 2008

AQUELLA MUJER Y TU





AQUELLA MUJER Y TU

Pasaba una dulce chica, como tú, tan diferente,altiva, mirando de frente, dejando mi ser cautivo,era tanto el parecido que no me fue indiferentepensar que pensaba en ella por recordarte conmigo.Aquel talante sencillo de luz y los ojos negros,ligera cual mariposa, de mirada mas bien profunda,de labios tiernos cerrados y los oscuros cabellos...lograron por un instante a mi pecho que se confunda.Pensé si quizás un día te alejas de mis abrazostal vez seguiría los pasos de aquella mujer que digo,y no porque en su mirada mi pecho encuentre regazosino por rasgar el cielo donde soñaba contigo.Aquella mujer tan dulce que en horas se desvanecey al recordarla mi pecho parece haberte sentido,se teje de fantasías mientras se cubre de olvidopues si la recuerdo pienso... ¡Ay cómo se te parece!Por ello nunca te ausentas pues aún habiéndote idoregresas de tantas formas robándote mi presente,en el detalle más simple que traiga lo que contigohicimos en un instante que perdurará por siempre.
Texto de Beto Aveiga

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